
¿Alguna vez has sentido que las siestas en familia son más un obstáculo que un descanso reparador para todos? Si es así, no te preocupes, ¡no estás solo! La siesta puede ser increíblemente difícil de afrontar con niños pequeños.
Desde crear el entorno adecuado, desarrollar un ritual relajante antes de dormir e incluso participar en actividades que permitan a nuestros hijos liberar energía y cansarse de antemano, la transición del juego al sueño puede ser un desafío.
Pero estamos aquí para decirte que ¡dominar la siesta es posible! Nuestros consejos y trucos te ayudarán a dominarla para que no sea una batalla constante entre tú y tu hijo.
Sea coherente con el horario y el entorno de la siesta.
Establecer una rutina constante para la siesta es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu pequeño. Este tiempo le brinda una gran oportunidad para recargar energías y ser su mejor versión al despertar.
Un ambiente relajado y cómodo para la siesta, junto con ciertos límites, es clave para que tu pequeño tenga un descanso reparador. Esto significa asegurar que su siesta sea a la misma hora todos los días y en el mismo espacio, con mínimas distracciones y luz. Esto ofrece la oportunidad de crear una conexión tranquilizadora entre padres e hijos, fomentando la conexión con recuerdos positivos y la sensación de seguridad que genera el descanso.
Quema energía extra antes de la siesta
Queme toda la energía extra antes de la siesta para que sea una parte más fácil de la rutina de su hijo.
Correr por el jardín o en el parque, saltar en una cama elástica o bailar puede ayudar a tu pequeño a gastar energía y que la siesta transcurra mejor. Considera jugar a juegos como las escondidas, la mancha o simplemente que te persiga por la casa.
Hacer algo activo ayudará a tu pequeño a calmarse y relajarse para una siesta más tarde. Y después de un buen ejercicio, la transición del juego al descanso será más llevadera y menos estresante para ti y tu pequeño. Además, disfrutarán de un tiempo de calidad juntos. ¡Además, estas actividades son excelentes para el desarrollo físico y mental!
Restrinja el consumo de azúcar y el tiempo frente a las pantallas antes de la siesta
Como padre, la siesta puede ser una gran ayuda para la familia. Permite que todos hagan una pausa y recuperen energías, ayudándolos a estar más felices y saludables durante el día. La siesta ayuda a prevenir la irritabilidad, los arrebatos emocionales, el agotamiento y otros problemas.
Sin embargo, la siesta puede ser difícil de controlar si los niños están sobreestimulados por el exceso de azúcar o el tiempo que pasan frente a una pantalla. Cuando los niños consumen demasiada azúcar o están expuestos a la luz azul de las pantallas durante demasiado tiempo, pueden actuar como una fuente de estimulación que dificulta la siesta.
Por eso es importante restringir el azúcar y las pantallas antes de la siesta para garantizar que tu hijo tenga la oportunidad adecuada de relajarse y recuperar el equilibrio. Introducir estos hábitos saludables ayuda a tus hijos a aprovechar al máximo la siesta y, al mismo tiempo, a mejorar su bienestar a largo plazo.
Utilice el mismo espacio para dormir, día y noche
Dormir en el mismo lugar todos los días puede ayudar a inculcar hábitos saludables en tu pequeño. Esto es especialmente cierto para bebés y niños pequeños, que aún están en desarrollo y necesitan dormir el doble que los adultos.
Asegurarse de que su hijo duerma la siesta en el mismo espacio resultará en mejores rutinas y una siesta sin estrés para todos. Un entorno de siesta consistente ayuda a los bebés y niños pequeños a sentirse seguros y familiarizados con su zona de dormir, permitiéndoles pasar de estar despiertos a dormirse mucho más rápido. Esto se traducirá en menos crisis durante la siesta, ¡algo que ningún padre quiere sufrir!
A la hora de dormir la siesta, la constancia y la organización son clave. Compartir el mismo espacio para dormir ayudará a tu pequeño o bebé a comprender que es solo para descansar, y es natural que se sienta más cansado allí. ¡Pronto, disfrutarán de la siesta como verdaderos profesionales!
Comience una rutina relajante antes de la siesta
Una rutina relajante, sencilla y constante para la siesta es importante para que tu hijo sepa que se acerca la hora de la siesta. Esto le permite relajarse antes de dormir, lo que hace que la siesta sea más fácil y tranquila.
Esta rutina previa a la siesta puede incluir leer un cuento, cantar canciones de cuna, recitar rimas infantiles o acurrucarse con peluches. Aunque un par de minutos son suficientes para introducir un elemento de relajación en las siestas, añadir otras técnicas relajantes como masajes o yoga ligero puede ser beneficioso.
La rutina de la siesta puede variar de una familia a otra o incluso de un día para otro, pero mantener una rutina constante pero flexible garantizará que las siestas sean tranquilas y relajantes para usted y su hijo.
Mantenga a su niño pequeño “informado”
Incluir a su pequeño en la rutina de la siesta puede ser una excelente manera de ayudar a que el proceso sea más sencillo.
Los estudios han demostrado que establecer reglas y expectativas sencillas con los niños pequeños puede ayudar a mantener la siesta constante y facilitarla para todos. Hablar con tu hijo sobre cómo será la siesta y qué esperas de él puede ayudar a aliviar la ansiedad y hacer que la siesta sea menos difícil, al permitirle controlar la experiencia.
Esta estrategia también le brinda la oportunidad de ofrecer consejos útiles y aliento a medida que avanzan, lo que seguramente creará un ambiente de siesta más positivo en general.
En general, es fundamental establecer una rutina de siesta saludable y constante para los niños pequeños. Puede ser complicado y requerir algo de ensayo y error, pero estos consejos son un excelente punto de partida.
Independientemente de si logras o no la meta de tu hijo de dormir la siesta cada 24 horas, recuerda que el objetivo principal es crear un ambiente donde tú y tu hijo se sientan cómodos descansando. Consulta nuestro blog sobre el sueño para obtener más consejos y mejores prácticas. ¡Estamos aquí para ayudarte!